martes, 10 de junio de 2008

Sola




Esta es la Joligud Furiosa...

SOLA.

"Se puede experimentar tanta alegría
al proporcionar placer a alguien que
se sienten ganas de darle las gracias."
Henri Montherlant


Sintiéndome tan precisa
muy lento, sin prisa
sin ánimos de acabar
siguiéndome
al compás de las letras,
con el son de un vals
recorren los dedos curiosos
los andamios severos,
del concreto deseo de igualdad.

Los crujientes mordiscos de aire
y la pose inclinado.
jalo mi torso hacia el cielo
vagoneo inhibiciones al piso
cortejo las sensaciones
las acoso hasta sentirse obligadas
honestamente impulsadas.

Cuando la tiza se vuelve polvo
los rugidos del sereno saben a gloria
los campantes sonidos
relajan, prosiguen, relajan
cuentan historias:
pasados perversos
cortinas cerradas
pasiones solitarias.

Solidariamente sola
pero no tan inocente.

C.Colmenares

lunes, 9 de junio de 2008

Yo gano tu brisa si muero.




Esta es la Joligud Furiosa...

YO GANO TU BRISA SI MUERO.

Si se inundara mi nombre en tu brisa
yo ganaría igual tu aliento
moriría mi historia ahogada
pero en mi rostro la leve sonrisa
cómplice y tirana
confidente de mi guardado triunfo
guiñaría su ojo al destino.

Si tu puñal asesinara mi vientre
yo seguiría ganando mis climax
pieles blancas, roces húmedos
celestinos orgasmos, placeres,
violentos vaivenes consecuentes,
calurosos murmullos;
yo ganaría en mi cuerpo
la leve sensación capital
moriría irradiando el sol en mi cara
mojada, serena,
finalmente viva.

Si tu lengua de acero atravesara mi tráquea
y me faltara el aire, y me bañara azul
yo ganaría las ganas
las imensas ganas de amar
de devorar sedienta, hambrienta,
de ahogarme en tu aliento
de tu puñal apuntando mi vientre.

Si tu lengua toca mis besos
y tus susurros mi piel
yo gano tenerte completo
yo gano tu brisa si muero.

C.Colmenares

Tierra Eres.




Esta es la Joligud Furiosa...

Tierra eres.

Que el viento me lleve en sus manos
y hables de mi como si la experiencia te contara
te susurrara al oido gritando: Sois la piedra en el camino
que la luna, los mares y las sombras
devoren relojes titilando
que se cometan crimenes injustificados a corazones justos.

De mi patria, yo recuerdo tu canto
los ruices aburridos del andar de los sonidos
soplos de glorias, airosas llenas de brío impune
sois la perla que de cristal revienta en agua y tierra
en la infame sonrisa que dedico al instante
en que tus luciérnagas frágiles se posaron en mi hombro
y yo quise que el viento me llevara en sus manos
hacia ti, hacia tu cuerpo.

Me redimo a la suerte, a los castillos forjados.
Me entrego a la muerte suspicaz e inesperada
que emite llanto, pasos y peros
donde el sol se esconde en el llano
y donde se devuelve la nieve en pico y montaña
quiero verte desde allí
mirándome, fijo y valiente.

Sin tus caminos desmedidos en mi piel
quiebro la lluvia con mi cuerpo,
tu la besas y me besas,
y llueve mi llanto sin ti.

C.Colmenares