domingo, 25 de mayo de 2008


Esta es la Joligud Furiosa...

El Crimen

Papeles rotos
la pared suena sarcástica
una carcajada ambienta la luz
que entra por hendijas.

¡Qué ironías que trae la vida!,
el zumbido de las moscas
cobijan la tumba doméstica;
¡qué símbolo y qué imagen!,
una latiente sonrisa se acomoda en los labios del traidor.

Zumba la brisa también
se apaga la luz
pero mis tímpanos revientan en plomo
en sirenas que cantan al horizonte
¡Qué simpática que es la rutina!,
que show que me impone el destino.

Si el suelo se acomoda,
podré esconder la evidente pateticidad
el descalzo cuerpo
los trapos olientes a culpa
la cama oliente a inocencia
y los ojos llenos de venganza... ah, y los labios satisfechos.

¿Qué ruido me atormenta?
ya no son moscas, ni brisa, ni sirenas cantoras
es el recuerdo -pienso-.
Pero, ¿cuánto puede durar mi memoria?
¡No! no es toda la vida siquiera
es nada, es mientras escondo.
Yo no he hecho nada
ha sido un sexto que me llama.

Privada, con hendijas
dopada de lo insólito
¿se apoderó de mí, mi alma?
empiezo a creerlo porque siento calor
la llovizna cae y yo la miro desde dentro... ¿de una celda?
No... no lo creo
es solo mi pasatiempo....
mejor dicho, del traidor.

1 comentario:

**kadannek** dijo...

Avanzo de texto en texto y cada vez más ganas me dan de interiorizar en usted. Repito, se nota que tiene mucho para entregar, como escritora y como persona.

Está lleno de sentimientos de todo tipo, hay encontrones emocionales que gustan, que atraen.